Thursday, 14 February 2013

El detalle más pequeño

Sus miradas se cruzaron. Pero no sus ojos.

Madrid, las diez de la noche. Rubén charla con amigos sentado en el respaldo de un banco del Retiro. Marta se acerca a cerrar una persiana de su casa en Delicias. Miran un momento hacia arriba, ella hacia Venus, a él le atrapa la luna. Las líneas perfectas que salen de sus miradas coinciden en un minúsculo punto mucho más allá de la estratosfera.

Después de un interminable viaje a través del espacio, la partícula luminosa Venus-HogarTerrícola fue a parar a los ojos marrones de una chica terrestre como cualquier otra, no sin antes cruzarse con la onda luminosa Luna-Retiro, en un diminuto punto perdido en el espacio, durante el periodo de tiempo más breve que pueda existir. Fue suficiente para que se enamoraran.

Años después, tras unos cuantos encuentros y desencuentros, a ellos les gustaba contar que lo suyo era cosa del destino, pero en realidad fueron dos pequeñísimas migajas de luz que lucharon por estar juntas.

Thursday, 7 February 2013

Raíces

Inicio del camino. Avanza. Bifurcación. Elección.

Sigue el camino. Avanza. Otra bifurcación. Nueva elección.

¿A dónde se dirigen? No se ve más que unos pocos metros por delante. Un camino del sur que termina llevando al norte. Una ramificación al este que devuelve al mismo punto. Mil caminos, ¿cuál es el bueno? El bueno... ¿el bueno para qué? Diferentes sitios. Diferentes personas.

Miedo. No, no dejes de andar. Parar es marchitarse. Hay que decidir, decir adiós.

Mil vidas. Mil muertes.

Thursday, 31 January 2013

Semillas

Esta es la historia de un chico joven y fuerte, escrita por un hombre de mediana edad muy carismático, cuya historia fue creada por alguien solitario, pero muy inteligente, en una historia ideada por una mujer acomplejada, pero muy atractiva, de un libro creado por un escritor profesional sin escrúpulos, pero muy hábil en todo lo que se propone, habitante de un libro escrito por mí.

Thursday, 24 January 2013

1/10/2012
Querido diario:

Hoy en clase me han dicho algo un poco raro. Me han dicho que me conozco poco. Es raro, porque llevo toda la vida conmigo, pero he preguntado qué se puede hacer para cambiar eso. Me han dicho algo como que debería hablar conmigo misma. Mañana lo intento sin falta.

3/10/2012
Querido diario:

Ayer estuve muy ocupada, pero hoy he intentado llamarme. He cogido mi móvil y he marcado mi número, pero estaba comunicando. Seguiré intentándolo.

11/10/2012
Querido diario:

Ya llevo varios días y nada, siempre comunica. Lo he comprobado y no, no me he dejado el móvil descolgado. Debo ser una chica muy popular.

19/10/2012
Querido diario:

Creo que me estoy dando esquinazo para no hablar conmigo. No lo entiendo, creía que me apreciaba. ¿Me habré hecho algo sin darme cuenta y estaré enfadada?

29/10/2012
Querido diario:

Esto está empezando a consumirme. Ya hace algunos días que dejé de llamarme, pero aún así, cada vez que suena el móvil lo miro con miedo, ¿por qué no me devuelvo las llamadas? Hoy ha sido lo peor, me ha llamado una amiga y, como me he cabreado tanto al ver el número, he sido una borde. Me está chupando la moral.

10/11/2012
Querido diario:

¡No te lo vas a creer! Hoy, en casa de mamá, se lo he contado y me ha dicho que volviera a llamar, y me ha traído un teléfono. Yo no quería, porque estaba muy enfadada, pero he llamado. Entonces ha sonado mi móvil... ¡y era yo! Le he preguntado que por qué nunca me ha devuelto las llamadas, y resulta que nunca ha recibido ninguna, pero ¡ella también ha estado intentando llamarme! Hemos llorado un poco y se me ha olvidado para lo que estaba llamando, así que hace un rato he vuelto a intentar llamar, pero salía comunicando. No sé qué narices le pasa al teléfono.

Monday, 16 July 2012

Al tacto

Está desorientado, no está en su cama. Las sábanas son suaves y huelen a una mezcla de suavizante y de sudor. Intenta moverse, y entonces tiene la impresión de haber cumplido treinta años más en una noche. Le pesan los brazos, le duele la cabeza y siente la boca pastosa.
Al incorporarse le sorprende lo frío que está el suelo, desde luego ese no es su parqué, y la cama parece algo más baja, o puede que sea por el esfuerzo de levantarse tan dolorido.
Camina siguiendo la pared, sintiendo el gotelé con la punta de los dedos, arrastrando los pies descalzos, tropezando con trozos tela no identificados. No encuentra su ropa.
Al atravesar la puerta le envuelve una ola de frescor y parece que los pulmones se le llenan de oxígeno. No conoce la casa, sigue el sonido de una cucharilla removiendo algo que huele como café y, al llegar al quicio de una puerta, el sonido se cambia por unos pasos descalzos acercándose y un cuerpo tibio que lo presiona contra la fría pared con todo su peso. Siente la presión de sus pechos mientras recibe un beso húmedo y tierno y palpa una cintura femenina y tirando a delgada. Tiene el pelo largo y mojado, con olor a champú, la ropa es de una sola pieza y tela muy fina, y no lleva ropa interior. Quiere saber quién es la desconocida, pero le da miedo romper la magia. Ella cierra una mano sobre la suya y lo guía con firmeza a través de la casa de vuelta al dormitorio.
Le sienta en la cama con un beso más y rebusca en la habitación para recuperar su ropa. Pide perdón por el desorden. Por fin escucha su voz, le suena, y por el tono parece que sonríe. Es una chica de clase con la que no ha tenido mucha relación hasta ahora.
Por fin se atreve a preguntar por la noche anterior, y ella se detiene, parece decepcionada. Claro, demasiado alcohol... pero él no está arrepentido, sólo un poco desconcertado. Cuando le acerca un trozo de tela que suena como unos vaqueros le coge la muñeca y se la sienta en las piernas. Las puntas de sus narices se tocan y puede notar su aliento. Le acaricia la cara, intentando ver si es bonita. Parece preciosa, con la piel suave, el pelo cayendo por la frente, la nariz recta, los labios redondeados. Le pregunta de qué color tiene  el pelo, dice que es morena. El único color que él puede ver. Tal vez se enamore.

Monday, 18 June 2012

Pueblo perdido

Patricia puso un pie en la piedra. El pueblo sin puerto se hacía pesado en agosto. Pasando los dedos por el pelo empapado de sudor, un pájaro piaba pescando pulgones. El sol no se apiadaba pasado mediodía, y Pablo no aparecía. Plantón. Pasó por la puerta, podrida de esperar. El paleto perdió su oportunidad.
Pin.

Sunday, 17 June 2012

Matar el tiempo

El contador de comentarios sigue a cero. Se escucha un click cuando cambia a otra pestaña, en facebook tampoco tiene respuestas, ni mensajes. El calendario del ordenador informa de que es julio, sábado, 4:23 de la mañana, nadie parece pendiente de internet. Se levanta y camina hasta la puerta iluminada solamente por la luz de la pantalla, atraviesa el pasillo a oscuras, llega hasta la nevera. La bombillita medio escondida detrás de unos yogures alumbra la cocina. Investiga entre lechugas y cebollas, carne picada y lubina, huevos y mantequilla. Se decide por unos tranchetes, que irán acompañados de agua fría de grifo.
Las 4:33, resuenan varios clicks más de ratón al volver a hacer la ronda. Nadie. Nada. Durante un rato el silencio sería feliz si no fuera por el ligero chirrido que hace la silla al girar. 'Ñic', levemente a la izquierda, 'ñic', levemente a la derecha, 'ñic'... Las 4:46. Unos brazos que se descruzan y una espalda que se estira, busca y captura de algún foro en el que pueda haber gente. La víctima será el foro oficial de algún cantante sudamericano, a estas horas puede haber alguien. Concretamente unas conversaciones intrascendentes sobre el último vídeo que ha salido al mercado. Toca informarse, corta búsqueda por la red que termina mostrando un vídeo como miles de millones más. 5:02, la respuesta en el foro empieza a aparecer. Dulces palabras alabando pegajosamente alguna característica elegida al azar.
5:13, alguien tendrá que contestar. F5. En algún momento aparecerá en la pantalla alguien apoyando el comentario. F5. Un halago a su buen gusto y su criterio al comentar. F5. A los 7 minutos y 13 segundos hay respuesta. "Esta chido si?". F5. F5. F5. No más respuestas.
Nueva cuenta, nuevo nombre, nuevo comentario. Las palabras que salen de sus dedos harán que alguien tenga que lavarse los ojos después. Ahora sí hay comentarios. Ahora sí hay conversación. A las 5:51 el mundo parece un poco menos muerto.