Monday, 16 July 2012

Al tacto

Está desorientado, no está en su cama. Las sábanas son suaves y huelen a una mezcla de suavizante y de sudor. Intenta moverse, y entonces tiene la impresión de haber cumplido treinta años más en una noche. Le pesan los brazos, le duele la cabeza y siente la boca pastosa.
Al incorporarse le sorprende lo frío que está el suelo, desde luego ese no es su parqué, y la cama parece algo más baja, o puede que sea por el esfuerzo de levantarse tan dolorido.
Camina siguiendo la pared, sintiendo el gotelé con la punta de los dedos, arrastrando los pies descalzos, tropezando con trozos tela no identificados. No encuentra su ropa.
Al atravesar la puerta le envuelve una ola de frescor y parece que los pulmones se le llenan de oxígeno. No conoce la casa, sigue el sonido de una cucharilla removiendo algo que huele como café y, al llegar al quicio de una puerta, el sonido se cambia por unos pasos descalzos acercándose y un cuerpo tibio que lo presiona contra la fría pared con todo su peso. Siente la presión de sus pechos mientras recibe un beso húmedo y tierno y palpa una cintura femenina y tirando a delgada. Tiene el pelo largo y mojado, con olor a champú, la ropa es de una sola pieza y tela muy fina, y no lleva ropa interior. Quiere saber quién es la desconocida, pero le da miedo romper la magia. Ella cierra una mano sobre la suya y lo guía con firmeza a través de la casa de vuelta al dormitorio.
Le sienta en la cama con un beso más y rebusca en la habitación para recuperar su ropa. Pide perdón por el desorden. Por fin escucha su voz, le suena, y por el tono parece que sonríe. Es una chica de clase con la que no ha tenido mucha relación hasta ahora.
Por fin se atreve a preguntar por la noche anterior, y ella se detiene, parece decepcionada. Claro, demasiado alcohol... pero él no está arrepentido, sólo un poco desconcertado. Cuando le acerca un trozo de tela que suena como unos vaqueros le coge la muñeca y se la sienta en las piernas. Las puntas de sus narices se tocan y puede notar su aliento. Le acaricia la cara, intentando ver si es bonita. Parece preciosa, con la piel suave, el pelo cayendo por la frente, la nariz recta, los labios redondeados. Le pregunta de qué color tiene  el pelo, dice que es morena. El único color que él puede ver. Tal vez se enamore.

Monday, 18 June 2012

Pueblo perdido

Patricia puso un pie en la piedra. El pueblo sin puerto se hacía pesado en agosto. Pasando los dedos por el pelo empapado de sudor, un pájaro piaba pescando pulgones. El sol no se apiadaba pasado mediodía, y Pablo no aparecía. Plantón. Pasó por la puerta, podrida de esperar. El paleto perdió su oportunidad.
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Sunday, 17 June 2012

Matar el tiempo

El contador de comentarios sigue a cero. Se escucha un click cuando cambia a otra pestaña, en facebook tampoco tiene respuestas, ni mensajes. El calendario del ordenador informa de que es julio, sábado, 4:23 de la mañana, nadie parece pendiente de internet. Se levanta y camina hasta la puerta iluminada solamente por la luz de la pantalla, atraviesa el pasillo a oscuras, llega hasta la nevera. La bombillita medio escondida detrás de unos yogures alumbra la cocina. Investiga entre lechugas y cebollas, carne picada y lubina, huevos y mantequilla. Se decide por unos tranchetes, que irán acompañados de agua fría de grifo.
Las 4:33, resuenan varios clicks más de ratón al volver a hacer la ronda. Nadie. Nada. Durante un rato el silencio sería feliz si no fuera por el ligero chirrido que hace la silla al girar. 'Ñic', levemente a la izquierda, 'ñic', levemente a la derecha, 'ñic'... Las 4:46. Unos brazos que se descruzan y una espalda que se estira, busca y captura de algún foro en el que pueda haber gente. La víctima será el foro oficial de algún cantante sudamericano, a estas horas puede haber alguien. Concretamente unas conversaciones intrascendentes sobre el último vídeo que ha salido al mercado. Toca informarse, corta búsqueda por la red que termina mostrando un vídeo como miles de millones más. 5:02, la respuesta en el foro empieza a aparecer. Dulces palabras alabando pegajosamente alguna característica elegida al azar.
5:13, alguien tendrá que contestar. F5. En algún momento aparecerá en la pantalla alguien apoyando el comentario. F5. Un halago a su buen gusto y su criterio al comentar. F5. A los 7 minutos y 13 segundos hay respuesta. "Esta chido si?". F5. F5. F5. No más respuestas.
Nueva cuenta, nuevo nombre, nuevo comentario. Las palabras que salen de sus dedos harán que alguien tenga que lavarse los ojos después. Ahora sí hay comentarios. Ahora sí hay conversación. A las 5:51 el mundo parece un poco menos muerto.